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La seguridad de la información ha sido siempre un tema sobre la mesa en las áreas directamente involucradas en su salvaguarda, lamentablemente estas áreas suelen ser las tecnológicas, las informáticas, pero pocas veces se posee una visión más sistémica u organizacional de la información que provoque el interés sostenido de las áreas comerciales, servicios y por supuesto los mandos medios y superiores. Para la cima de la pirámide la información suele ser un producto que refleja únicamente si la empresa o la dependencia pública están mejor o peor que en un período anterior y si puede mejorar o empeorar.

La seguridad de la información es un fenómeno sensible y complejo, que debiera estar presente en todo tipo de organizaciones y sobre la mesa en cada reunión donde se fijen las estrategias organizacionales. Y ello en el entendido que la información es la base de la toma de decisiones, resulta imposible andar sobre paso firme sin la permanente consideración de la información disponible para la toma de decisiones, aquellas estratégicas pero también las más operativas y del diario andar.

Para asegurar la información es imprescindible primero identificar los activos de información, tarea que podría parecer sencilla pero que esconde la dificultad de conceptos a veces poco frecuentes en la terminología comercial o de servicios de una organización. Activo de información no es lo mismo que sistema de información, el segundo puede hacer uso de varios de los primeros. En términos más básicos, suele confundirse la información con el software asociado a esta o el que gestiona la misma.

Por otro lado la seguridad de la información se ha digitalizado en demasía, entiéndase bien, cuando la información logra ser tratada con acierto en su valor y entendida en su justa medida, suele tratársela como un activo digital, olvidando que mucha de la información digital en los sistemas fue originalmente ingresada desde un medio físico como el papel, así por ejemplo se toman recaudos para con una activo digital pero no con la información contenida en miles de folios que alimentaron inicialmente los sistemas y están acumulando polvo en estantes o depósitos sin la más básica consideración de medidas de seguridad.

Desde una óptica más gubernamental, la información está asociada a volúmenes que son difíciles de darle la justa dimensión, en dependencias públicas de Latinoamérica muchas veces el problema más serio es el cultivo de granjas de intereses e información restringida, donde resulta complejo que un organismo público pueda ser consciente de toda al información a la que debería poder acceder. Esto va más allá de la interconectividad de las oficinas públicas, otro problema endémico en nuestra región. El acceso de la información desde una dependencia a otra o desde una tercera suele enmarcarse, en obvias burocracias, pero también en un juego de intereses institucionales y lamentablemente a veces personales.

Este problema genera, temo acertar, la inmensa mayoría de los problemas de enlentecimiento de los procesos administrativos y la inadecuada toma de decisiones sobre activos de información a los que no se tuvo acceso en tiempo y forma. Y el círculo vicioso nos lleva nuevamente a las consideraciones en la seguridad de esa información ya que mal se puede resguardar aquel activo de información del cual no se tiene identificado su carácter, nivel de riesgo o simplemente se desconoce el propio activo fuera de la institución que lo posee, aquí nos encontramos con otra encrucijada que es la incapacidad de los Gobiernos en trazar Políticas de Estado (transversales) en materia de seguridad de la información ya que evidentemente sucede que no todos los activos han sido considerados.

Si abordáramos el tema de seguridad de la información desde un punto de vista del ciudadano, la complejidad es mayor y los problemas son mayores, el derecho inherente de cada ciudadano de acceder a su información personal en poder del Gobierno suele transitar zonas grises en cuanto a la privacidad, la intimidad, eficiencia, seguridad, etc.

Como principio básico, todo Gobierno debiera tener como objetivo el no requerir a ningún ciudadano información que ya posee sobre éste en cualquier dependencia pública y procurar no utilizar a ese ciudadano como mensajero gratuito del mismo Gobierno para circular la información relativa a un proceso administrativo, aun siendo este proceso de interés directo del ciudadano.

Para conseguir estos niveles de eficiencia en cuanto a la calidad de servicios, el Gobierno necesita un manejo de la información de manera transversal a la estructura organizacional, algo que requiere interconexión, intercambio de información, vinculación de bases de datos, etc. Aquí es donde surgen las zonas grises y es aquí donde el pie debe apoyarse con cuidado en materia de derechos y deberes. Sin olvidar que todo el tratamiento de la información deberá cumplir con estrictos parámetros de seguridad. Estos dilemas no vamos a pretender responderlos en estas breves líneas, pero si dejar en claro que seguridad y privacidad son dos caras de una misma moneda.

En virtud de lo antes descrito, el tema de seguridad de los activos de información es materia compleja y debe ser abordada seriamente, pero más aun, debe ser abordada de manera de considerar estos activos independientemente del medio donde se encuentre almacenada la información misma, de lo contrario no podremos garantizar la seguridad que se supone es el motivo y objeto de nuestras acciones.

Como primeras conclusiones, es pertinente tener en cuenta que la identificación de la información y su nivel de riesgo percibido y real son otro de los aspectos clave, así por tanto la confidencialidad deberá ser atendida más allá de los sistemas informáticos en general.

La integridad es otro factor que debe formar parte de la seguridad de la información. La integridad de la información que se resguarda es el fundamento del por qué se resguarda, ya que resguardar información que no posee la integridad necesaria es tarea fútil.

Y finalmente, volviendo al título que me convoca en estas líneas, la disponibilidad es tal vez la mayor de las virtudes atribuibles a la información. Contar con la seguridad necesaria pero también la capacidad de disponer de la información cuándo y dónde se requiera es la base conceptual de toda política de seguridad.

Por que en definitiva los activos de información sólo son valiosos si de ellos puede inferirse que han servido para la toma de decisiones en el momento preciso, más allá que la decisión misma pueda ser acertada o no.
Contacto: Localización: Latin American
Autor: Mauro D. Rios

Acercar a los ciudadanos a la Sociedad de la Información se ha convertido ya en una necesidad. En la era de las nuevas tecnologías, la incorporación de éstas en la sociedad se ve como un bien social, que puede ayudar al bienestar público y a reducir las diferencias sociales y económicas. Sólo el fomento de estas tecnologías puede reducir la llamada brecha digital. Ésta propuesta, viene escrita en uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU donde, en colaboración con el sector privado, se pretende velar por que se puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular, los de las tecnologías de la información y de las comunicaciones.
Tecnologías como WiFi han ido ganando terreno, principalmente por no depender de unos operadores adjudicatarios de licencias, y por venir desarrollada principalmente por los fabricantes de equipos. Esto ha permitido disponer de una tecnología de muy bajo coste, que permite conexiones de manera muy eficiente. Asimismo cada vez más el coste de los equipos se ha ido reduciendo, e incorporando gradualmente en todo tipo de dispositivos: ordenadores portátiles y posteriormente en teléfonos móviles y agendas electrónicas.
Acceder a la información debe ser un bien público, que todo el mundo pueda tener al alcance de la mano, y de ese modo solventar cualquier tipo de duda, problema, o simplemente disponer de información de cualquier índole. Eso sin duda es el camino al bienestar social y una nueva necesidad de los ciudadanos.
Del mismo modo que el agua y la luz son un bien público, y los ciudadanos pueden disponer en lugares públicos, Internet debe ser igualmente tratado.
Internet gratuito en todos los lugares elimina el mercado, y evidentemente la CMT (Comisión del Mercado de Telecomunicaciones), velando por un mercado en competencia, ha eliminado diferentes iniciativas en este sentido. Del mismo modo, el agua y la luz en los hogares es responsabilidad de todos los ciudadanos y su consumo y gasto depende de ellos. No obstante se debe proponer poder acceder a la información, es decir Internet, de manera gratuita en aquellos lugares públicos, donde se deba tener un compromiso social, como por ejemplo colegios, bibliotecas, parques, plazas importantes, organismos públicos, etc. Estos diferentes referentes, deben ser espacios donde todos los ciudadanos tengan la posibilidad de acceder mediante sus propios dispositivos a la información de manera gratuita.
Para “digitalizar” los distintos municipios, se deben sacar a concurso aquellos lugares que estén excluidos de ser referentes públicos, de manera que la iniciativa privada pueda valorar el acceso a estos lugares. En aquellos lugares denominados públicos y donde los ciudadanos vayan a tener conectividad gratuita, el ayuntamiento se deberá hacer cargo de la infraestructura con la ayuda del sector privado. Que se tenga un acceso gratuito no quiere decir que no sea rentable, y mediante modelos publicitarios puede tener una gran viabilidad.
El ayuntamiento podría tener la opción de dejar la explotación para iniciativas privadas que dieran acceso gratuito, obteniendo beneficios publicitarios, o con otros modelos de negocio, y en aquellos lugares donde no hubiese un interés comercial pero si social, hacerse cargo del servicio. Un modelo compatible, sería el propuesto en distintos lugares de EEUU, donde el ayuntamiento ofrecería un servicio mínimo gratuito, por ejemplo 128kbps, y dejaría a las iniciativas privadas a ofrecer servicios mejorados a cambio de ingresos por conexión. Este es un modelo viable en todos los aspectos, con una sinergia clara con las iniciativas privadas y con un compromiso social.
Como el agua, como la luz, la información fomentará el desarrollo de personas, y mejorará la calidad de vida de todos los ciudadanos. Esto ya es una realidad.
Contacto: Sitio web: http://www.soros.es
Localización: Todos
Autor: Diego Soro

Por Nicola Stornelli Jr. (*)

Las Tecnologías de las Informaciones y las Comunicaciones (TIC) son hoy el eje transversal de la vida de todas las comunidades; debido a ellas estamos entrando en la denominada Sociedad del Conocimiento. Por eso es tan importante el desarrollo de las TIC.
Hoy por hoy, la Inversión Extranjera Directa (IED) en TIC es uno de los mayores contribuyentes al PIB colombiano; los grandes negocios de los últimos tres años así lo indican. Por mencionar, tan solo algunos ejemplos: la compra de BELLSOUTH por TELEFÒNICA MOVISTAR; la compra de TELECOM por TELEFÒNICA; la compra de CELCARIBE por COMCEL; la compra de COLOMBIA MÓVIL por MILLICOM; la compra de varias empresas de tv por suscripción, por TELMEX. Por otro lado, pero como una muestra de la importancia del sector, EPM escindió sus operaciones de telecomunicaciones y creo la empresa UNE. El incremento de los usuarios de telefonía móvil se ha disparado de manera exponencial. Y los ingresos de las empresas del sector de telecomunicaciones, según la CRT, superaron los 8 billones de pesos en 2.006.
En Colombia hay rezago en cuestiones tecnológicas. Rezago que viven muchos países en vía de desarrollo y ya se habla de la brecha digital. Gran parte de la culpa de ese rezago, en el caso colombiano, es la falta de uniformidad en las leyes para el sector y la alta carga impositiva; un estudio de la Universidad de los Andes y ANDESCO del año 2.005 calcula que las empresas de telecomunicaciones destinan hasta el 60% de sus utilidades brutas para el pago de impuestos nacionales y territoriales.
Otro estudio, más reciente, indica que mucho del rezago se debe a la poca penetración de Internet que se ve afectada por el alto costo de los pc´s que incide, a su vez, en la escasa demanda de Internet y que determina, en general, el bajo crecimiento de los sectores.
Es indudable que los parques tecnológicos son un gran polo de desarrollo donde se ubican. Ejemplos: Bangalore en la India y PARQUESOFT en Cali. Valga decir que la experiencia de PARQUESOFT, sin ser un parque tecnológico, en todo el sentido de la palabra, es exitosa porque el desarrollo de software es el único sector de las TIC que cuenta con un tratamiento tributario especial, hace años, en Colombia.
En Colombia hay una política de parques tecnológicos y hay una serie de normas dispersas en las leyes de ciencia y tecnología y en las de zonas francas, que le dan tratamiento especial a los parques tecnológicos. Desde la perspectiva anterior estamos convencidos que crear las zonas económicas especiales de desarrollo de las TIC (ZETIC), en las antiguas zonas económicas especiales de exportación (ZEEE) o en los actuales parques tecnológicos , en Colombia sería un paso que apoyarían todos los empresarios de las TIC. Hay que pedir que se fijen unas normas más flexibles que las actuales que den un tratamiento que sirva para impulsar el desarrollo de las TIC en Colombia. Norma suaves que permitirían crear una ensambladora de pc’s que nos permita vender computadores con tarifas diferenciales a muy bajo costo para entidades educativas, de salud y del Estado.
Si revisamos la Ley Nº677 del 2.001 y sus decretos reglamentarios, las ZEEE no fueron exitosas por las talanqueras creadas desde la misma ley. La exigencia de inversiones mínimas y que todo debía ser para exportación, debe ser desmontada si queremos que las ZETIC sean generadoras de desarrollo, empleo y riqueza. Solo un marco legal que garantice estabilidad a los inversionistas y exenciones tributarias harán atractivo invertir en las ZETIC y ayudaran a impulsar las TIC en Colombia.
Los ejemplos son la Zona Franca de Iquique en Chile, el Parque Tecnológico Porto Digital en Recife (Brasil) y el Parque Tecnológico Zonamerica en Montevideo. Todas estas instituciones operan con un marco legal y tributario favorable en sus países.
stornelli@unicesar.edu.co
(*) Asesor de la Vicerrectorìa de Investigación de la U.P.C. y Gestor del Puerto Digital de Valledupar
Contacto: Localización: Columbia
Autor: Nicola Stornelli Gar

BINPS® - Una nueva manera de medir el retorno sobre inversiones públicas
Esta herramienta se adecua perfectamente al análisis de retorno en el sector público, ya que contempla la relación entre las inversiones necesarias y los beneficios, tanto para el Estado como para la Sociedad.

Uno de las mayores pesadillas para cualquier país es la vuelta de la inflación descontrolada. Encontrar las causas de tales desequilibrios monetarios se transformó en el objetivo de los más consagrados economistas del siglo XX.
Pero también sabemos que la tarea no se resume sencillamente a cortar costos, ya que una decisión de este tipo, sin cambios estructurales de procesos, puede ser rápidamente revertida en otra administración. Además, los gobiernos de América Latina y de los otros países en desarrollo, deben cada vez invertir para reducir brechas sociales, por lo que no es una salida viable simplemente reducir costos, si estos no están asociados a la ampliación de la prestación de servicios de una forma mas eficiente.
Es decir, las reducciones de costos tienen que estar relacionadas a cambios de procesos y a reducciones de dispendios con características permanentes, que además de producir transformaciones dentro de la máquina pública aumenten el grado de exigencia de la sociedad civil con respecto a su relación con el gobierno. Esto dificulta el volver a prácticas anteriores de estructuras administrativas.

Por ello, la principal preocupación de FF Investigación & Consultoría / e-strategia pública es trabajar en la creación de herramientas que auxilien los administradores empeñados en transformar la gestión pública a tomar las mejores decisiones, es decir, las decisiones que produzcan mejores retornos, tanto para el Estado como para la Sociedad Civil, y que, además, sean permanentes, aumentando la prestación de servicios a la sociedad, con una menor composición de costos en su realización.
Por nuestra experiencia en el tema, y por todo el trabajo que estamos realizando, identificamos dos como las principales herramientas para este trabajo: una herramienta de análisis de costos – inexistente en el sector público, ya que lo que normalmente se encuentra son herramientas controladoras de gastos y no de costos – y un nuevo sistema de análisis de retorno sobre las inversiones públicas, que llamaremos BINPS® - Beneficios sobre Inversiones Públicas – con características bastante diferentes a las usadas como ROI público.
La innovación de esta metodología está en unir las dos abordajes mencionadas arriba, permitiendo comparar en cada proyecto o actividad pública las inversiones realizados con los beneficios producidos, tanto en términos del aumento del bienestar de la sociedad cuanto en términos de una reducción de costos para la máquina pública. Además, todos los análisis de costos son hechos utilizando la metodología ABC (Activity Based-Costing), lo que permite visualizar con mayor claridad los diversos componentes de cada proceso y sus respectivos resultados.

Una aplicación práctica de esta metodología ocurrió en el Gobierno del Estado de Sao Paulo en Brasil. Usando los estudios de costos ABC y la metodología BINPS®, el Gobierno pudo demostrar que en la Bolsa Electrónica de Compras (BEC) la inversión anual se pagó en 2 días útiles de operación. En el caso del proyecto de impuestos sobre Vehículos Electrónico (IPVA) el resultado de retorno fue de 1 hora y 15 minutos. Ya en el proyecto de incorporación de los servicios de identificación de ciudadanos y certificación de antecedentes criminales en los Puestos Poupatempo, se obtuvo un BINPS® de 77 días útiles. En los tres casos, hubo una significativa reducción de costos, sea en términos de los recursos despendidos por el gobierno sea en términos de los recursos sociedad que la sociedad utiliza al relacionarse con el sector público (foto, transporte, tiempo de trabajo desperdiciado, etc.).

La metodología BINPS® posee registro de marca y de derechos de autor ©, y por ser considerada exclusiva en el segmento, nos da notorio saber en análisis de retorno sobre inversiones para el sector público. Además de que este diferencial nos permitió dos premiaciones: Premio TI & Gobierno 2005 (por el proyecto Reloj de la Economía), y Premio Patrón de Calidad en B2B 2006 (mejor consultoría fornecedora en gobierno electrónico, por el proyecto LIG-Minas).
Contacto: Sitio web: http://www.e-strategiapublica.com.br
Localización: Brazil
Autor: Florencia Ferrer, Be

Introducción: el problema general de la Revolución Digital
El cambio tecnológico que nace en el siglo XX (y de alguna manera en el mismo XIX) y que han tenido un revulsivo particular gracias al desarrollo de las tecnologías hardware y software está dando lugar a tantos cambios que a los tiempos que vivimos que se los denominamos la «Revolución Digital» en comparación con otras revoluciones socio-económicas del pasado. Estos cambios ocurren a todos los niveles humanos: educación, ocio, violencia (nuevas formas de terrorismo global, por ejemplo), política, participación ciudadana, economía, etc. Cambios positivos o negativos para el bienestar de la Humanidad, porque la tecnología es neutra. Sus efectos sólo dependen de la ética de los que la disponen y aplican.

Sería interesante explicar muchos ejemplos de esta revolución de los muchos que tenemos por todos lado para ilustrar mejor la idea a transmitir, pero la falta de tiempo lo impedirá al menos en esta ocasión.

Hiperproductividad
Comprender el concepto de hiperproductividad es clave para vislumbrar el alcance de la RD. Debido a la carencia de tiempo lo ilustraré con ejemplos: Walmart, Nike, Amazon, McDonnals, Zara, Corte Inglés, Banco de Santander, Repsol, Telefónica... son todas empresas, entre muchas otras, que disfrutan de unos crecimientos espectaculares, multiplicando beneficios y disparando sus ahorros. Las ventajas para su propia ética del beneficio para el accionista parecen obvias. Las ventajas para la sociedad son dudosas. En la práctica la gran corporación está multiplicando su poder hasta el punto de que cada vez las mismas fronteras políticas se van trivializando y diluyendo (el caso de la Unión Europea es paradigmático dado que el motor principal de la unión no ha sido ni político ni social sino eminentemente económico). El cómo lo consiguen es gracias al uso exhaustivo de la tecnología para racionalizar al máximo las actividades de la organización. A este proceso se le conoce como «reingeniería de procesos», y ha supuesto uno de los boom económicos más representativos de los años 90. Esta reingeniería se ha podido aplicar a las organizaciones gracias al desarrollo de la informática. Las caras reingenierías exigen sistemas de información personalizados también ha generado un círculo vicioso: sólo algunos tienen suficiente dinero para implantar un proceso de reingeinería y quien se optimiza tanto, gana más dinero, con lo que las diferencias se disparan logaritmicamente. Ejemplos paradigmáticos son Google o Amazon, relativamente pequeñas empresas con alcance global. Algo que en el siglo XX sólo estaba al alcance de corporaciones con cientos de miles de empleados. Las consecuencias es que el espacio social y económico de la pequeña y mediana empresa, del gobierno y del propio ciudadano son cada vez menores. Y esto ocurre tanto en el mundo menos desarrollado como en el que más,

El Sistema Operativo Organizacional eStándar

A la plataforma software que implementa los procesos organizacionales de las corporaciones lo llamamos Sistema Operativo Organizacional.
El objetivo es permitir a la sociedad prosperar en la RD poniendo a su disposición un (o varios, soluciones más o menos verticales) Sistema Operativo Organizacional eStándar. La ventaja de poder copiar indefinidamente el software sin pérdida económica permitiría diseñar procedimientos optimizados de gestión organizacional (sea cual sea el área de actividad) que puedan ser adoptados masivamente a costes más que razonables.

Para entender mejor el ejemplo basta con volver a fijarse en otro de los grandes hitos del siglo XX, cómo Microsoft, la Ford del software, ha estandarizado la informática de una manera tan espectacular que ahora son víctimas del recelo de muchos que temen su capacidad de influencia en un mundo global. Lo interesante de MS es que han sabido como ninguno popularizar la informática arrancándola de las garras de los grandes, particularmente de IBM. Han creado un canal de distribución sin precedentes y han creado una «plataforma de software» universal que ha permitido que Internet madure en lo que es hoy día. El que su software sea insuficiente en lo técnico y en algunos casos hasta vergonzoso puede que incluso se pueda explicar por técnicas «fordistas» de optimización en la gestión. Pues bien, la analogía que queremos mostrar es que si Microsoft ha conseguido crear una plataforma de software «democrática» a partir de sus aplicaciones, o al menos mucho más de lo que lo era la informática hasta los años 90, bien podemos dar el salto cualitativo y ofrecer una «plataforma de soluciones», el SOOS, y popularizarla de la misma manera y ofrecer por fin a la sociedad algunos de los beneficios reales de la Revolución Digital y no los mitos creados por la mercadotecnia.

La crisis del software

La expresión «crisis del software» es recurrente en mucha bibliografía técnica, tanto que ya suena a expresión vacía. El caso es que esta crisis existe y para ello basta comparar el desarrollo del hardware y su relación coste/potencia con el del software. En el hardware hay una reutilización sistemática y ahorros de coste continuos a merced de la reducción de materias primas en cada generación de productos, la reutilización de diseños previos, las economías de escala, etc. En el caso del software, donde todas las economías podrían ser de escala, al menos en teoría, no solo no ha ocurrido así sino que el coste no solo no se ha mantenido sino que ha aumentado. Y por otro lado la productividad que ofrece es muy limitada: hoy día el mundo del software ofrece aplicaciones, no soluciones, no se adapta a la forma natural de trabajar de los seres humanos y son sólo poderosas herramientas, a veces incluso sobredimensionadas, en lugar de adaptarse a las actividades del ser humano. Otra analogía para comprender mejor la idea es la industria automovilísitica: todos podemos estar de acuerdo en lo técnicamente complejos que son los coches de hoy día, incluso los de consumo masivo, sin embargo son poquísimas las personas que no son capaces de conducir uno con un entrenamiento moderado. Esto sigue siendo tristemente imposible con la informática actual.

Otro condicionante de esta crisis es la praxis de la profesión informática, que por uno u otro motivo no deja de ser desarrollada artesanalmente. Esto ha sido motivo nuestro de estudio en otros trabajos y no profundizaremos más de lo necesario, pero para comprender mejor el alcance usaremos de nuevo un ejemplo automovilístico: la industria del software pretende alcanzar la excelencia de los Rolls Royce en lugar de ofrecer la funcionalidad de un Renault. Y lo que es peor, la calidad del software aún no consige compararse en absoluto con la mencionada excelencia de los Rolls.

Un fenómeno muy importante es el del despilfarro económico que muchas sociedades realizan con la idea de avanzar en la inclusión digital. Es conocida la ley de Moore, que aún hoy marca la pauta del incremento regular de la relación potencia/coste del hardware. Menos conocida es la de Gilder aplicada de manera semejante a la conectividad. El resultado es que en tres años el hardware es obsoleto incluso a efectos contables. Eso no sería un problema si hubieramos podido amortizar tanta potencia con soluciones software. Pero esas soluciones no existen. Siguen siendo aplicaciones de «bajo nivel». Podríamos profundizar mucho más, pero las limitaciones de tiempo de nuevo lo impiden.

Estrategia de futuro

Para avanzar en la revolución digital, en lo que ya algunos llaman la «sociedad de la participación» es imprescindible trazar una ruta hacia el SOOS que se desarrolle inexorablemente en el marco de los sistemas abiertos, la horizontalidad en las relaciones a todos los niveles y todos los tipos y la libertad de acceso y manejo del conocimiento en cualquiera de sus formas.

Líneas de trabajo

Se reconoce un proceso iterativo por el que cada actividad debe realizarse a través de cada una de estas líneas:

1. Convergencia, trazar rutas de convergencia y cooperación, que atraigan y aglutinen masa crítica, tanto en desarrolladores, divulgadores como usuarios, etc.
2. Buenas prácticas, recopilar, compartir y divulgar las mejores prácticas en las áreas de actividad de interés. Reutilizar el conocimiento.
3. Estandarización, seleccionando entre las buenas prácticas un cojunto de las mismas que ofrezca las soluciones más amplias y completas posibles y que a su vez sean optimizadas a través de procesos de reingeniería e implementadas adecuadamente en forma de soluciones.
4. Innovación, para incorporar al catálogo de soluciones el estado actual de la tecnología y refinarlo en un proceso permanente.

Metodología

El trabajo debería organizarse de la siguiente manera:

* grupos de trabajo, organizados por áreas de actividad o tecnologías, según el caso;
* recomendaciones, que serían los entregables de los grupos de trabajo, usando la misma filosofía del W3C no de proponer estándares de dudoso cumplimiento a priori sino de publicar recomendaciones, disminuyendo un posible rechazo inicial por parte de los potenciales interesados; como características deberían
*
o por niveles complementarios, que permitan la adopción progresiva de cuantos más potenciales interesados sea posible;
o técnicas, en su caso;
o funcionales, en su caso, para servir de compromisos de mínimos y base para la convergencia y estandarización
* certificaciones, procesos de certificación, al menor coste y automatizados en lo posible, que sirvan para demostrar a desarrolladores y usuarios la complitud de las recomendaciones elegidas.

Requerimientos políticos

Es necesario tener en cuenta las siguientes restricciones políticas:

* independencia tecnológica
* independencia cultural (apoyando al desarrollo tecnológico de las lenguas y culturas minoritarias)
* promoción del tejido productivo, ofreciendo a la sociedad una infraestructura tecnológica a costes marginales
* libertad de competencia, dado que el mercado del software privativo tiende por naturaleza al monopolio aseguramos un mercado más saneado y con más libertad de oportunidades
* soberanía nacional, auditabilidad de los procesos y de los códigos
* interoperabilidad, vertical y horizontal
* ahorro, reducción significativa en los costes de adquisición y operación de las soluciones informáticas, para permitir la democratización del acceso a las mismas.

Requerimientos técnicos

Se proponen rápidamente las tecnologías y metodologías básicas:

* modelado, UML, MDA, etc,
* hardware clónico de consumo
* gestión de identidad
* sistemas federables
* responsabilidad del software, esto es, desarrollar el software para el usuario y no para el desarrollador

Otros requisitos

Es preciso atender a otras restricciones tan importantes como las anteriores:

* Las soluciones deben permitir, facilitar y promocionar el auto-servicio y la autogestión de los usuarios, individual o colectivamente.
* Deben permitir y facilitar el trabajo comunitario, la agrupación, agregación, federación y confederación de comunidaes.
* Deben facilitar y promocionar la transparencia de la actividad en las comunidades, facilitando el desarrollo de la justicia y la democracia.

Actores

Los actores imprescindibles para la transformación de la sociedad moderna, sea cual sea el objetivo y el área de actividad son:

* el gobierno, por su capacidad de influencia en el mercado, como cliente y legislador, y por la responsabilidad de gobierno con los gobernados;
* la empresa, que en las sociedades capitalistas son las responsables de atender las necesidades de las mismas a través de la oferta yla demanda y que además son la fuente principal de empleos;
* la academia, que tiene las obligaciones de formar a las nuevas generaciones y de aportar la investigación, el desarrollo y la innovación, tanto aplicados como puros.

Cada uno de los tres actores deben trabajar por transformarse a sí mismos dentro del marco citado de los sistemas abiertos, la horizontalidad en las relaciones a todos los niveles y todos los tipos y la libertad de acceso y manejo del conocimiento en cualquiera de sus formas, para ser capaces de ofrecer a los otros dos las sinergias que necesitan y que merecen.
Contacto: Sitio web: http://olea.org/articulos
Localización: Todos
Autor: Ismael Olea

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